Viernes, 14 Junio 2013 10:56

Tiempo de crecer

Escrito por
Un artículo de Miguel F. Soler
 
Tal vez por aquello de que los cazadores no cumplimos años sino temporadas de caza, va siendo hora para muchos de nosotros de promover cambios que nos permitan avanzar en nuestra afición, ganar terreno y buscar ese equilibrio tan necesario entre el equipo empleado y las verdaderas exigencias de la caza brava y arisca para que podamos llevarla a la percha.
 
En mi ánimo está que a través de este blog que mis amigos de BBI me invitan a escribir para que todos podamos compartir nuestras experiencias, vivencias, inquietudes y también ilusiones, pueda promover que cada uno de nosotros tome de nuevo la senda de la pasión por la caza en unos tiempos muy poco favorables y que nos enmohecen a la primera de cambio como te descuides apenas unos meses.
 
Yo no soy experto ni me considero para nada facultado para decir a nadie cómo ha de cazar o entender la caza; pero sí os aseguro que me siento aficionado a la caza hasta la médula y que cada día que pasa tengo más claro que debemos ser mucho mejores en nuestra afición, más humildes y con aspiraciones más en línea con la realidad del campo, si queremos seguir disfrutando de esta afición muchos, pero muchos años más.
 
Me apasiona la caza al salto, a guerra galana con mis perros por delante, y hacerlo además atendiendo en la medida de lo posible a lo que he aprendido de muy buenos aficionados a la caza desde que comencé en esto hace más de 37 años, aunque con la escopeta lleve tan sólo 33; antes, como muchos, mi labor era la de morralero, ayudante de campeos de los perros, y sobre todo mis desvelos estaban en no estorbar en las jornadas de caza y aprender hasta de cada suspiro de alguno de los cazadores a los que observaba con los ojos abiertos como platos.
 
En estos años he tirado unas cuantas decenas de miles de platos entrenando únicamente para ganar técnica y mecánica para el tiro de caza, y por ello, creo que a estas alturas soy un mal tirador de plato y un medianamente buen tirador de caza. Bueno, cuando la caza se deja tirar en condiciones...
 
Con esto no quiero decir que soy Búfalo Bill, ni que abato todas las piezas que tiro, sino que si te empeñas en aprender, si entrenas y tienes la suerte de que un tirador experto te asesore y guíe, llegas a tirar la caza con seguridad y abates con cierta facilidad,
Miguel F. Soler

ayudado por supuesto por los excelentes equipos de que disponemos actualmente los cazadores de menor.

 

En este blog me gustaría hablar de caza menor en su más pura esencia, de piezas de pelo y pluma, de migratorias y autóctonas, de nuestros perros de caza y de cómo entrenarlos y encaminarlos adecuadamente para que disfrutemos plenamente de todo su potencial en el cazadero.
 
También está entre mis objetivos hablar abiertamente de escopetas, cartuchos y equipo en general para el cazador, metiendo ropa técnica, botas, complementos y todo aquello que crea puede ser interesante. Las técnicas de caza, las tradiciones, los cazaderos, las perspectivas de cada temporada, el entrenamiento en intensivos o en la cancha de plato, la caza al salto, en mano, en ojeo, al paso, ¡hay tanto de qué hablar con los compañeros de afición!.
 
Hablando de escopetas, yo comencé a cazar con una yuxtapuesta del calibre 20 porque mi padre, en aquellas fechas, no podía comprarme la escopeta que él consideraba mejor para mí en aquel momento, años en que aún se tocaba con las manos la época dorada de la caza menor, con numerosos cazaderos libres cerca de casa y varios días de caza a la semana.
 
Mi padre hubiese querido que yo cazara con una repetidora, una Beretta del calibre 20, pero no pudo ser, la economía de una familia modesta daba para una yuxtapuesta de lo más normal, pero con la que conseguí muy buenas perchas durante muchos años, dosificando la munición, pues debía estirar una caja de cartuchos, una canana, para cazar perdices, conejos y liebres un par de veces en la semana y que me sobraran algunos para los zorzales...
 
Esto te exige que midas los disparos, que aprendas a meterte encima de la caza y que tires sin arriesgar, sólo cuando el perro te ha clavado la perdiz en la lindera y te sale cerca, o cuando te rodea tres veces la aulaga amagando al conejo para hacerlo salir finalmente de cara hacia donde tú estás apostado, esperando.
 
Luego me pasé al calibre 12 y al cabo de unos años por fin pude hacerme beretero de pleno derecho, con una magnífica A-302 que todavía conservo (¡son eternas!), y con la que he cazado por media España, y de forma muy habitual lo sigo haciendo en Castilla-La Mancha y Andalucía.
 
Más tarde, las inquietudes como aficionado a la caza y mi constante intento por afinar al máximo con el equipo empleado, me llevaron a descubrir el calibre 16 y sus excelencias, un calibre tradicional que tiene mucho que decir al cazador del siglo XXI; pero de forma habitual, sigo cazando con el calibre 20 y el 12, y con una idea que me ronda hace tiempo porque creo que es un verdadero camino de futuro para casi todos nosotros: pasarme definitivamente al 20 aprovechando las magníficas prestaciones de este calibre con las escopetas actuales y la excelente munición de que disponemos.
 
Creo que es un calibre al que nos encaminamos por diferentes motivos, lo iremos comentando y comprobando que tiene prestaciones más que sorprendentes para abatir caza con efectividad, aportarnos un enorme confort de tiro, y ajustar de forma muy equilibrada lo que utilizamos con la capacidad de escape de las piezas de caza. No sirve de nada tirar cada vez con más y más gramos, vamos a pararnos un poquito para darnos cuenta de que no se abate más caza por tirar con más carga, sino por tirar mejor.
 
Yo tengo claro que en breve cazaré con una escopeta de calibre 20 de última generación, ahora lo hago con una yuxtapuesta veterana que me acompaña muchos días al año detrás de las perdices y me demuestra que si cazas adecuadamente, el disparo con este calibre es la perfecta culminación del lance. Y será una semiautomática, y estoy casi seguro que será una Beretta. Por dos motivos: porque me gustan a rabiar, y porque se lo debo a mi padre...
 
No soy el único lunático que se atreve a cambiar hoy en día a un calibre menor al 12 y decir abiertamente que se abate la misma cantidad de caza pero en mejores condiciones y sin tanta ventaja. Recordemos que nuestra obligación como cazadores es velar por el campo, la caza, los perros que nos ayudan, y disfrutar de nuestra afición con coherencia y el máximo respeto.
 
Al hilo de todo esto me viene a la memoria una entrevista que leí hace tiempo, se publicó en un B&P Magazine, de agosto de 2007 si no recuerdo mal; el entrevistado era Alfonso Rilo, directivo de BBI que siempre demostró un enorme interés por facilitar el camino a muchos aficionados que tenían ilusión con la competición y la caza. Es uno de los mejores liderazgos, facilitar el camino a los demás, un liderazgo puro y de verdaderas personas valientes y apasionadas. Y creo que él lo era.
 
En esta entrevista, Alfonso admitía que tenía verdadera pasión por la caza al salto con su perro Fiti, y que solía cazar con una escopeta del calibre 20 aprovechando las excelentes características de la cartuchería en ese calibre, comentando que entre otros, solía tirar el F2 Long Range de 28 gramos, un Baschieri&Pellagri de estirpe y calidad constatada, capaz de descolgar una perdiz brava a la misma distancia que una escopeta del 12 con munición especializada y carga más elevada.
 
Me hubiese gustado conversar con Alfonso sobre sus impresiones sobre este calibre y aprender de él, siempre pensé -no tuve el honor de llegar a conocerlo en persona aunque tengo valiosas referencias de quienes sí lo conocieron- que alguien que podía permitirse salir al campo con cualquier escopeta de primer nivel en calibre 12, se decantara por el 20.
 
Bueno amigos, os dejo que tengo que sacar a entrenar mañana temprano a mis perros, estamos en mayo y en nada llegará la desveda, con las codornices, tórtolas, palomas y conejos como protagonistas, y hay que estar en forma, bien preparados para disfrutar al máximo en cada jornada.
 
Estoy seguro que en los próximos meses y tal vez temporadas, podremos probar y conocer mucha variedad de escopetas, cartuchería y equipo de la mano de nuestros amigos de BBI, comentar sobre ello, sobre cómo nos va la temporada y hasta tal vez, de si gracias a compartir todo esto, sentimos que estamos creciendo como cazadores. Es tiempo de crecer para todos en esta gran afición. ¡Hasta pronto!.
 
Buena caza a todos, disfrutando con pasión,
Miguel F. Soler

3 comentarios

  • Enlace al Comentario manuel serrato Sábado, 15 Junio 2013 04:56 publicado por manuel serrato

    Que humilde mi Miguelito, me ha encantado conocer un poco mas de tu pasion por la caza y por supuesto por tus grandes conocimientos y trayectoria de cazador,, y aunque nunca, he disparado un solo cartucho ni con la yuxtapuesta , ni con la repetidora , si voy de morralero sin estorbar a los que acompaño,los cazadores, pero con mi nikon repetidora, fotografiando todo lo que se presenta alrededor de los cazadores que mueven entre el triangulo de Igualada, Manresa y Monserrat, cruzandose ante mi objetivo, cerdos, conejos, faisan, ademas de la rica flora que por alli se me presenta , esa es mi cacería, la que yo si ejerzo, ademas de disfrutar de las vivencias y sensaciones que viven los cazadores, fogata para calentarnos cuando todo está tintado de blanco, y paramos para la bota y el bocata, el silencio y la alerta, tras el aviso del perro, ,,,,,en fin,,,, Te deseo mucha suerte, en esta andadura, pero estoy seguro que con tu pasion y conocimientos sobre la caza,, eso está asegurado. Un abrazo

  • Enlace al Comentario Miguel Soler Viernes, 21 Junio 2013 09:43 publicado por Miguel Soler

    ¡Muchas gracias por vuestros comentarios!.

    Manolo aunque no es cazador, es -según definiese Miguel Delibes al fotógrafo Ontañón- un "cazador" de cazadores cazando, que emplea su cámara fotográfica para inmortalizar imágenes realmente bonitas y muy evocadoras. Ya sabes Manolo, ¡esperamos algunas de tus fotos!. Muchas gracias compañero.

    Marcos tienes razón en tus comentarios acerca del equipo que empleamos y el que en realidad deberíamos emplear... Yo soy un fanático de la simplicidad, de las prendas justas y necesarias y que sean muy ligeras y me aporten confort, comprendo que en mi caso es por cazar al salto y recorrer mucha distancia, ahí un equipo mal elegido o que no responda a lo que necesitamos es un lastre, por incomodidad y peso.

    Por lógica existe en el mercado tal oferta de prendas especializadas para nuestra actividad, que recurrir como señalas a unos pantalones vaqueros o unas botas o calzado poco específico es, en principio y respetando al máximo la decisión de cada cual, algo poco acertado.

    Pero fíjate que por encima de todo esto está la libertad de la caza en sí, a quien el apetezca salir a cazar con tal o cual ropa, ¡bendito sea!, y si poco a poco va dándose cuenta que cambiando esas prendas por otras diseñadas para su actividad va a mejorar su rendimiento y sobre todo disfrutar de forma más intensa en el campo, entonces descubrirá esa amplia variedad comentada.

    ¡Muchas gracias por estrenar los comentarios a este blog!.

    Hasta pronto, y buena caza disfrutando con pasión,
    Miguel F. Soler

  • Enlace al Comentario Pedro Miércoles, 15 Abril 2015 14:58 publicado por Pedro

    Yo también soy un aficionado de las monterías, cada vez que subo al monte, tengo una sensación en la que los nervios se me acentúan y hasta la piel se me pone de "gallina", siempre digo que el día que deje de sentir esa sensación, será el día que deje de cazar.
    Un saludo.

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