Miércoles, 08 Enero 2014 11:35

ENTRENAR EL TIRO COMO COMPLEMENTO

Escrito por

Vamos echando el candado a la puerta de la veda y enfundando la escopeta de caza. Leo aquí y allá un comentarios que se repiten tales como: “¿y ahora qué hago?”, “Yo sin mis perdices no sé qué hacer”, etc., que se repiten entre los aficionados a este ancestral deporte

 

Pues entre muchas otras cosas como campear a los perros, controlar alimañas, reponer bebederos y comederos estropeados, etc., os animo a desenfundar la escopeta de tiro.

 

Muchos cazadores tienen la idea equivocada de que el tiro deportivo no tiene nada que ver con la caza. Totalmente equivocados, perdonad que os diga. Uno de los pilares de la afición por la caza, además de disfrutar de los perros, de la emoción del lance, de la lucha de poder a poder con el campo, etc., es el disparo.

 

Por desconocimiento, muchos cazadores ven en el tiro simplemente la oportunidad de desfogarse, de hacer ruido y de quemar pólvora. Van un par de días al foso y, cómo es habitual,  acaban aburridos y se olvidan de la escopeta hasta que se levanta la veda.

 

Hay otros cazadores que al acercarse al campo de tiro reciben una cura de humildad pensando que si son capaces de abatir perdices, los platos son coser y cantar. Acaban con las orejas agachadas y se van con el rabo entre las piernas desacreditando el tiro deportivo como complemento de la caza. Estos tampoco regresan por vergüenza propia y para que no bromeen con ellos los compañeros de cuadrilla.

 

El tiro deportivo nace a finales del siglo XIX en Inglaterra de la mano de la aristocracia. En época de veda ellos también echaban de menos sujetar el frío acero de los cañones y decidieron apostar por “la puntería”. Colocaban sus chisteras y bombines en línea y debajo de cada uno de ellos escondían un palomo. Cada uno de estos típicos sombreros estaban prendidos de un cordel y al final de ellos un puller tiraba de uno de esos cordeles al azar para liberar un pichón que debía ser abatido por el tirador de turno. Seguro que os recuerda a la modalidad de pichón a caja, ¿verdad?

 

 

 

 

De ahí empiezan a innovarse rústicas máquinas que lanzaban discos de arcilla que simulaban el vuelo de los animales. Este nuevo deporte evolucionó al mismo ritmo que los nuevos diseños de armas, pasando de la escopeta de perrillo yuxtapuesta a la superpuesta y a las primeras semiautomáticas.

 

Era tal la afición que se despertó en países como Gran Bretaña, Francia, Italia y EEUU que hubo quienes se profesionalizaron desarrollando técnicas de tiro y escuelas de tiro

 

¿QUÉ HAY MÁS BONITO QUE ABATIR UNA PIEZA LARGA O UN DOBLETE Y QUE NOS COBRE EL PERRO? No son tiempos buenos para el campo y culminar con un bonito disparo la faena de nuestro can tras duras subidas y bajadas por el monte es un recuerdo que permanecerá en nuestra retina para siempre. Y ese puesto de torcaz, tórtola, pato y zorazal que con tanta ilusión esperamos ocupar. No merece la pena los sinsabores de errar el disparo y no saber el motivo para poder enmendarlo en el siguiente lance.

 

El tiro deportivo es la gran oportunidad para disfrutar más de la caza, de entender cómo y por qué hemos disparar a una pieza. Modalidades como el Recorrido de Caza es una de las grandes bazas con las que contamos hoy en día.

 

La cuna de la caza de calidad, no de cantidad, está en nuestra vecina Gran Bretaña. Grandes aficionados a la caza que sólo aceptan disparar a una pieza si entraña dificultad reusando tirar a todo aquello que no les sobrevuele a considerable altura. ¿Cómo consiguen esa calidad de lance? CAMPOS DE TIRO, ESCUELAS DE TIRO E INCLUSO ENTRENADORES.

 

No es justo que el cazador español desacredite este complemento a la caza por no ser caza real. Os puedo contar experiencias de grandes amigos que se mueven en la competición cuando el campo está vedado, pero cuando ésta se abre disfrutan de mejores lances y, por qué no, duplican y triplican las perchas de quienes creen ser grandes tiradores de la caza.

 

Os animo a todos a no enfundar la escopeta. Os animo a acercaros al campo de tiro más próximo y sin vergüenza pedir consejo. Os animo a probar técnicas diferentes, intentar comprenderlas y comprobar los resultados con paciencia.


El tiro deportivo no es un sucedáneo de la caza, es un complemento valiosísimo que nos permite disfrutar de más días de pólvora, de nuevos amigos, experiencias y conocimientos.

Medios

 
 
Inicia sesión para enviar comentarios

 

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer a nuestros visitantes una experiencia de navegación cómoda. Al utilizar nuestra página web aceptas el uso de cookies. Información sobre cookies. ver política de cookies.